Día 6. Chiang Mai: recuerdos y arte

Chiang Mai

DÍA 6. CHIANG MAI: ARTE

Otro día más que pasábamos en Chiang Mai. Esta ciudad tiene para ofrecer tanto como tú quieras tomar. Que nadie te diga que no hay nada que hacer… al contrario. Aprovechamos este día para ver más de la ciudad, templos que nos habían quedado en el tintero y en general, ver cosas con calma. Vale la pena perderse por sus calles, que muchas veces recuerdan a las de un pueblo, y descubrir sorpresas en cada esquina. Simplemente, disfrutando.

Chiang Mai

Chiang Mai

Uno de los templos que más me gustó en todo el viaje fue, casualmente, el templo al que las mujeres no pueden entrar. Su nombre es Wat Srisuphan y es un templo de plata, muy distinto estéticamente al resto, y bastante alejado de la mirada de los turistas, que suelen ir a otros más famosos. Nosotros lo encontramos porque un tailandés muy simpático nos lo recomendó después de entablar conversación de la manera más casual. Total, que fuimos, decididos a confiar en la opinión del local, y cuál es mi sorpresa cuando veo que no podré poner un solo pie dentro… Se supone que las mujeres somos impuras y perturbaríamos a los monjes, o alguna historia por el estilo, según me explicó como pudo otro tailandés al que pregunté bastante indignada (que el pobre ponía cara de “menudo marrón”). En fin, de todas maneras me pareció un templo precioso, y mandé a mi pareja a hacer fotos dentro, claro.

Wat Srisuphan
Wat Srisuphan

Wat Srisuphan

Wat Srisuphan
Interior del Wat Srisuphan

Chiang Mai

Wat Chedi Luang
Wat Chedi Luang

Chiang Mai

Chiang Mai

Chiang Mai

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Chiang Mai

Chiang Mai

Chiang Mai

Anocheciendo, visitamos un parque de Chiang Mai. Es grande y siempre hay gente haciendo actividades: corredores, grupos haciendo yoga al aire libre, nativos y farangs mezclados para seguir a un profesor de baile y un radiocasete… ideal para cualquier público. Además es muy bonito.

Chiang MaiChiang Mai

Por la noche volvimos a perdernos por el mercado de Warorot así como el Night Bazaar, que abre todo el año dentro de la muralla. Estos mercados realmente dan mucha vida y se alargan hasta altas horas de la madrugada.

Sé que esta entrada no ha tenido demasiado contenido, pero quería dejar plasmados algunos fragmentos de lo vivido. Al fin y al cabo, esto también es como un diario para mí. A parte del batiburrillo de fotos, dejo constancia de que al fin me he abierto un Instagram y podéis encontrarlo a la derecha, en la barra lateral. ¡Espero que os guste y que tengáis un buen lunes!

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