Edimburgo: Arthur’s Seat y Edinburgh Castle

Una montaña y un castillo. No se puede pedir más. Te sentirás como un héroe de cuento.

ARTHUR’S SEAT

No estoy acostumbrada a que haya montañas rodeando una ciudad, tan cerca que puedes verlas si no hay niebla. Tan cerca que subir al pico de una de ellas es algo que debe hacerse. Escocia es tierra de verde y bruma, y Edimburgo hace una buena muestra de ello. Imagina que paseas por su calle principal, Prince Street. Todo está abarrotado de tiendas a un lado. Al otro, verás el Castillo de Edimburgo, vigía, en lo alto de su colina. Muestran dos piezas completamente distintas y que han llegado a encajar sin problemas.

Ahora continúa andando y llega hasta cualquier cruce, para que los edificios no te tapen la visión, y mira al este. Esa montaña es Arthur’s Seat, imponente. Es un antiguo volcán extinto y su punto más alto alcanza los 251 metros. Imaginad las vistas.  El parque en el que reposa Arthur’s Seat se llama Holyrood Park y es inmenso, el más grande de Edimburgo.

Teníamos muchísimas ganas de hacer esta excursión, que además es muy popular pues es sencilla de escalar.

Arthur's Seat

Arthur's Seat

Arthur's Seat

Arthur's Seat

Arthur's Seat

Arthur's Seat

Arthur's Seat

Arthur's Seat

Arthur's Seat

Arthur's Seat

Tengo que decir que la subida nos pareció más complicada de lo que pensaba. Fue dura, en realidad. Luego descubrimos, bajando por el otro lado (el que se ve en esta foto), que habíamos ido por el camino difícil, el que no tiene escaleras, el que está más empinado… ¡Reto superado! El descenso estuvo chupado y también me gustó mucho descubrir que aparte del pico en sí, los alrededores son preciosos e incluyen lagos, acantilados y grandes extensiones de verde.

Arthur's Seat

Arthur's Seat

Arthur's Seat

Arthur's Seat

Arthur's Seat

Arthur's Seat

Arthur's Seat

CASTILLO DE EDIMBURGO

Para terminar de hacer redondo el día, por fin visitamos el Castillo de Edimburgo. Es la guinda del pastel de esta ciudad y aunque muchas guías dicen que no es tan imprescindible si tienes poco tiempo, para mí lo es.

Como ya sabréis, Edinburgh’s Castle está al final de una de las avenidas más conocidas de la ciudad: Royal Mile.

El Castillo parece un pequeño pueblito en sí mismo, pues tiene de todo: desde una capilla a una prisión, pasando por museos de la armada y cementerios de perros, sin olvidar las vistas de la ciudad. Para muestra, un botón:

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle
Este cañón es disparado día tras día a la 1 en punto

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

Edinburgh's Castle

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