Guía práctica para visitar Craiova

Craiova

La primera parada en nuestro viaje sin billete de vuelta es Rumanía, país hasta ahora desconocido para nosotros. Pretendemos hacer una buena ruta. El inicio: Craiova.

Guía práctica para visitar Craiova en un par de días (o menos)

Resulta que por un motivo u otro, has decidido que hacer una parada en Craiova durante tu viaje es buena idea. ¡Y lo es! O quizá has volado hasta su aeropuerto y has pensado que, ya que estás, porque no quedarte una noche.

Craiova, a fecha de julio de 2017, no es turística. Estamos a finales de julio y no hay turistas. Ni siquiera hay mucho movimiento por la calle, no sé bien si por los 35 grados Celsius que hay en la calle o por su (aparente) falta de cosas por hacer y monumentos que tachar. Sí es cierto que todo en Craiova está algo desangelado. El centro es muy pequeño y sus calles son prácticamente las únicas bien asfaltadas. Pero no por ello es una ciudad fea, o aburrida: es sencillamente una ciudad muy pobre que no termina de sacar el tirón que podría del turismo, y por ende tampoco puede reconstruirse a sí misma. La gente apenas habla inglés y aunque intentes camuflarte, todos sabrán que eres foráneo. Créeme. No voy con chanclas y calcetines, ni con un bolso de Gucci. Pero ellos lo saben, y desde luego les sorprende que estés ahí, porque tampoco parecen considerar mucho de Craiova.

Vamos a intentar arreglar eso.

Cómo llegar a Craiova, Rumanía

Hay varias opciones. Desde España hay vuelos directos con la compañía de bajo coste Wizz Air, que como toda compañía de bajo coste, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. En cualquier caso, es muy barata y en tres horas estás en Craiova.

Desde Rumanía se puede llegar en tren o autobús desde diversos puntos del país, como Bucarest, Sibiu… Es bastante sencillo aunque los trenes suelen tardarlo suyo. Si tenéis alguna duda con los trenes puedo intentar echaros un cable.

Del aeropuerto de Craiova al centro

El aeropuerto de Craiova es diminuto. Bajas del avión y entras en una pequeña sala donde recoges las maletas, en caso de que hayas facturado, y allí mismo miran tu pasaporte (en una cola laaaarga…). Luego pasas a otra sala más grande donde hay apenas un mostrador para recoger un coche y otro donde sacar dinero, o un móvil, no me quedó muy claro. Y… ya está. C’est fini. Bajo el sol arrollador, parecía que tomar un taxi sería la única solución. ¡Pues no! Pese a que Craiova es muy, muy barato, los taxistas de los aeropuertos (y con esto prometo que no quiero insultar a nadie, y menos al colectivo de taxistas) se rigen por el mismo patrón: si eres turista, y obviamente lo eres, no te va a costar lo mismo que a un nativo ni mucho menos. Aún así será barato, claro, pues el trayecto es corto, pero a mí personalmente este tipo de tretas me ponen muy nerviosa, así que optamos por hacer como los locales y subirnos en EL AUTOBÚS. Nada más salir del aeropuerto hay una sencilla marquesina con el cartel de “Centrum”. Es el autobús de la Línea 9. Pues… dicho y hecho. Pagamos por el billete, aunque luego vimos que ningún local (los cuales eran absolutamente el resto de los pasajeros) lo hacía. ¿Rebelión en la granja? Mañana tenemos que tomar uno, no sé si deberíamos intentar hacernos los locos…

En resumidas cuentas, en autobús se tarda 15 minutos para llegar al centro. Hay que bajarse en la parada “Teatru” y andar entre cinco y diez minutos.

Qué visitar en Craiova

Centro histórico

El centro es cuco. La plaza grande, la que diríamos que es la principal, tiene un centro comercial bastante apañado al que hemos ido un par de veces por su supermercado, y un ayuntamiento digno de foto. He leído que a veces en la fuente hacen algunos espectáculos, pero nosotros no hemos llegado a ver ninguno.

Ayuntamiento de Craiova

Sin embargo, lo que tiene verdadero encanto es la otra plaza, más pequeña y conectada con pequeñas callecitas llenas de bares y restaurantes, donde los rumanos pasan la tarde tomando algo hasta que con la noche viene la fiesta y la música alta. ¡No hay que olvidar tomarse aquí una buena Ursus!

Calle Unirii

Larga y llena de monumentos curiosos, hay que verla entera. Es curioso como se mezclan las grandes mansiones o palacios del año de Matusalén con las chabolas medio derruidas del prójimo. A pesar de todo, la calle Unirii es claramente una zona rica y donde hay muestras del potencial artístico y arquitectónico de Craiova, pues se encuentran auténticas maravillas. Mi favorita es la iglesia ortodoxa de colores a mitad de camino. ¡Preciosa! Luego, en otro orden de cosas, son imperdibles los numerosos edificios en los que, abandonados a su suerte, se han llenado de hierbas, enredaderas y ese aire tan misterioso y decadente que promete la Rumanía más íntima, la de las leyendas y cuentos de vampiros.

Iglesia ortodoxa

No solo de la Calle Unirii vive la arquitectura de Craiova

Si bien es cierto que en dicha calle se encuentran un buen puñado de edificios históricos y demás rarezas, hay muchos más edificios fotografiables e importantes a lo largo y ancho de la ciudad, como el museo de arte, la universidad, el teatro… Vale la pena salirse de la ruta y ver qué se encuentra en la calle.

Guía práctica para visitar Craiova
Museo de arte

Parcul Nicolae Romanescu

Segundo mayor parque urbanístico de Europa con más de 90 hectáreas en su haber. Lo que me gustó: es un parque enorme, básicamente, lleno de verde, árboles y un lago. Perfecto para pasar una mañana o una tarde remoloneando en sus bancos de madera y ver la gente pasar, o tal vez tomando algo en el muelle del embarcadero. Lo que odié: hay un zoo, y yo odio los zoos y lo que suponen. El susodicho es gratuito y los animales están en condiciones pésimas. Vi un león por primera vez (entre otros, ya que ha sido mi primera vez en ver un zoo, de hecho) y me puso muy triste. En resumen, y quitando el asunto del zoo, es un parque merece la pena.

Parcul Nicolae Romanescu

No es el único pulmón verde la ciudad. En el centro hay otro, algo más pequeño, y todos ellos con fuentes para que no te mueras de sed. 😉

Arte callejero

Desde estatuas representando la antigua vida cotidiana de la ciudad a muros con graffitis reivindicativos, hay arte urbano para todos los gustos en Craiova.

Guía práctica para visitar Craiova
Dama en pleno centro de Craiova
Haciendo el tonto en la calle

Tal vez, ir de compras

Y es que Craiova es la segunda capital comercial de Rumanía, así que por algo será. Además del centro comercial ubicado en pleno centro y al que no le vimos gran cosa (excepto el supermercado que nos salvó la vida en varias ocasiones), hay otro más alejado y más grande al que no fuimos, pero que tiene las grandes marcas y suponemos que más movimiento.

Dónde comer

Os diré los lugares en los que nosotros hemos comido, claro. El primero está en el centro y se llama Ardelenesc Oșanu. Al parecer es una cadena y sirve un montón de platos. Raciones grandes y precio pequeño, ¡muy rico! La cerveza de 400mL a 4 Lei (menos de 1 euro) no se nos olvida.

Otro fue el Charger Classic Bar, donde se come rápido (hay unos buenos fish & chips) y donde se dice que hay los mejores cocktails de la ciudad. Como al día siguiente madrugábamos, nos quedamos con las ganas de probarlos…

Y por supuesto, la opción por excelencia del mochilero: comer de supermercado.

Dónde alojarse

Nos alojamos dos noches en el hostal Alfredo. Está muy cerca del centro y el propietario, Alfredo, es un hombre encantador que no soporta el calor. Nos dio mucha conversación, nos acompañó andando al centro, nos recomendó lugares a los que ir… La habitación es muy sencilla pero cumple con lo que se espera de un hostal, además de tener un precio irrisorio. Eso sí, no lo recomendaría a todo el mundo porque no es lo que se dice un hotel de cinco estrellas, si me explico.

Para opciones un poco más lujosas, se pueden encontrar muy buenas ofertas en Booking. Craiova, y Rumanía en general, es muy barata.


¿Recomendaría Craiova? Sí, para pasar un día. O sí para ir con calma y con ganas de disfrutar de un pedazo de Rumanía muy auténtico y, tristemente, todavía muy torpe con el turismo. Lo cierto es que como primer contacto con Rumanía me ha dejado algo fría, quizá porque no es una de esas ciudades en las que hay montones de cosas para hacer. Pero tras pasar dos días aquí me he ido con buenas sensaciones. Hemos encontrado gente muy simpática pese a las barreras del idioma y hemos podido aprender un poco más de la cultura rumana, sin pretensiones.

Si tenéis alguna pregunta sobre Craiova intentaré solucionarla y añadirla al post para que esté más completo. ¡Así que no os cortéis con vuestras dudas!

En fin, ojalá pronto más gente conozca este pequeña ciudad y abra sus puertas al mundo. Nuestro próximo destino, desde donde escribo, es Sibiu, totalmente distinta de Craiova y de la que hablaré en el siguiente post. ¡Hasta pronto!

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