Guía de Rumanía: itinerario, consejos generales, precios (JULIO 2017)

Rumanía

Ya que he terminado con las entradas de Rumanía, he pensado que estaría bien recopilarlo todo de alguna manera y apuntar algunas ideas útiles sobre el país. Este viaje y todo lo referente a él hace alusión a JULIO DE 2017. 

POR QUÉ VISITAR RUMANÍA

Definitivamente, visitar Rumanía es un gran acierto. Este país sigue siendo un gran desconocido para el turismo español, y me atrevería a decir que también para el turista europeo en general. Eso se traduce en precios baratos, lo que es un plus para nuestros bolsillos. Si eres de los que filtra vuelos en Skyscanner para coger lo más barato sin importar a dónde, Rumanía es tu sitio.

Pero más importante todavía, Rumanía es bonita hasta decir basta. Resulta que no sólo viven de sus leyendas sobre Drácula, pese a que sin duda acabarás fascinado por esos parajes decadentes que encajan a la perfección con dicha novela, sino que hay frondosos bosques, ciudades llenas de cultura y ocio, jóvenes deseando cambiar las cosas, castillos de película, pueblos de cuento, gente con los brazos abiertos.

Rumanía todavía no ha sido invadida por el turismo. Fuimos en julio de este año (2017) y nos arrepentimos tremendamente de haber ido con todo cerrado en cuanto a hoteles y demás, pues había sitio de sobras para ir pensando sobre la marcha.

Rumanía
Calle en Bucarest

ITINERARIO / DIARIO DE VIAJE

Este es el itinerario que hicimos: 12 días que dieron para mucho pero que supieron a poco. Cambiaríamos algunas cosas: añadiríamos días (días en general) a Brasov, que nos encantó, y quitaríamos uno a Craiova. También nos da pena no haber ido a Sighisoara, ni a ninguno de los parques nacionales que pueblan el país. Todo eso lo apuntamos para una segunda visita, tal vez alquilando un coche.

Como he dicho antes, iríamos sin tener el itinerario cerrado, pues en Rumanía todavía se puede reservar de un día para otro sin temer por los precios o por el alojamiento. Este fue nuestro recorrido:

  1. Barcelona – Craiova
  2. Craiova
  3. Sibiu
  4. Sibiu
  5. Cluj-Napoca
  6. Cluj-Napoca
  7. Salina Turda + Turda
  8. Brasov
  9. Bran + Brasov
  10. Sinaia + Bucarest
  11. Bucarest
  12. Bucarest

CONSEJOS GENERALES

  • Puede parecer en primera instancia que los rumanos son algo secos y serios. ¡Nada más lejos de la realidad! Lo mejor que puedes hacer es aprender algunas sencillas palabras en rumano para romper el hielo, como buenos días, hola o gracias. Te prometo que verás como les cambia la expresión al ver un extranjero intentar al menos decir algo en su idioma, y no “atacando” directamente en inglés. En Bucarest no tendrás problema, pero en muchos otros sitios (como en un supermercado, por ejemplo) puedes tener dificultades para hacerte entender en inglés. ¡Que eso no te detenga! Una sonrisa universal y seguro que os acabáis entendiendo.
  • Craiova no tiene nada particularmente interesante para un viajero que esté pocos días. Si tu vuelo no aterriza ahí, yo no me desviaría.
  • Es una tontería, pero asegúrate de los horarios. Nosotros fuimos muy ilusionados a ver el castillo de Sinaia solo para descubrir que estaba cerrado (¡cierra los lunes!). 🙁
  • Para cenar o almozar ligero, son imprescindibles las múltiples panaderías repartidas por todo el país, donde venden estupendas pastas saladas y dulces a precios irrisorios.
  • Nos sentimos muy seguros en Rumanía. En las ciudades grandes hay que tomar las precauciones de siempre, nada nuevo bajo el sol. En el resto del país, todo nos pareció muy tranquilo.
Rumanía
Mural de protesta política en Sibiu

CÓMO MOVERSE

Todo está conectado bastante decentemente, pero hay que tener paciencia. Los trenes son lentos e incómodos,  porque son del año de Matusalén, pero tienen un algo romántico que a mí me encanta a la hora de viajar. Es una visión distinta del país y de su población. Los buses, interminables y tampoco llegan a todas partes. Una buena opción es usar Uber, BlaBlaCar o similar. A nosotros nos salvó en el trayecto de Turda a Brasov.

¿Alquilar un coche? Bueno, está claro que te dará mucha libertad y podrás ver muchas más cosas que mediante transporte público. Eso sí, ¡agárrate fuerte!, que conducen como locos y las carreteras son muy malas. Solo digo que en nuestro trayecto en BlaBlaCar vimos dos accidentes. Sin embargo, he leído bastantes experiencias de compañeros bloggers que han alquilado un coche sin mayor incidente, así que supongo que la cuestión es tener experiencia y estar preparado mentalmente. 🙂

En las ciudades grandes, como Sibiu, Cluj-Napoca o Bucarest, hay muy buenas conexiones en autobús. Se pueden ver las paradas correspondientes en Google Maps o Autogari (la web rumana de transportes). No os hagáis los listos y aunque parezca que nadie mira si tenéis billete o no, compradlo en los máquinas que hay en cada parada: puede pasar un revisor en cualquier momento. Doy fe.

GASTRONOMÍA

La gastronomía rumana tiene como gran base de su cocina la carne. Puede ser un poco complicado encontrar opciones vegetarianas o veganas en según qué zonas del país, ¡pero creedme, las hay! No se da apenas protagonismo al pescado, aunque se entiende, teniendo la costa lejos.

Las influencias de su gastronomía son balcánicas, alemanas, serbias y húngaras. El plato más típico de Rumanía es la polenta (mămăligă), hecha con harina de maíz hervida, que puede servir como base de otros platos o bien como acompañamiento. Nosotros probamos el bulz, que es polenta al horno con queso de cabra. Tengo que decir que no me enamoró.

Rumanía
Aquí, pasando hambre

Lo que sí me encantó y pedí muchas, muchas veces, es la ciorbă, la versión rumana de la sopa, mucho más consistente que la versión a la que estamos acostumbrados en el Mediterráneo, y es que sus inviernos son crudos. Las hacen riquísimas: de verduras, legumbres o carne. ¡Resucita a los muertos! Como aperitivo, son típicos los sarmale, rollitos rellenos de col y carne picada. Si sois amantes del queso, muchas de sus pastas saladas tienen cașcaval, un queso salado amarillo semicurado de cabra o de vaca.

Y que no falte una buena cerveza para acabar el día. ¡No olvidéis tomar una helada Ursus o una Timişoreana a nuestra salud!

Por supuesto, probamos muchas más cosas y en general, no ha sido uno de nuestros destinos foodie favoritos. No me malinterpretéis: la comida está buena, pero hay mucha mezcolanza de los países de alrededor, y falta algo realmente rumano que quizá no supimos encontrar. Nos costó un poco pillarle el tranquillo.

Podéis encontrar más recomendaciones de platos y restaurantes en cada una de las entradas del viaje, si tenéis curiosidad.

MONEDA Y PRECIOS 

La moneda oficial de Rumanía es el Leu (código ISO: RON). 1 leu se divide en 100 bani (en singular, ban). El cambio a Septiembre de 2017 es de 4,60 RON para 1€ o 3,87 RON para 1 US$. Podéis consultar el cambio oficial en este enlace.

Rumanía es el segundo país más barato de toda la Unión Europa. El salario mínimo en Rumanía en 2017 es de 318,5 €, la mitad que en España, y eso se nota. Comer, beber y alojarse está muy barato. Puedes encontrar habitaciones dobles privadas en el centro desde 20 € (en guest houses, albergues y demás), la mayoría con baño privado. También puedes darte el capricho de alojarte en hoteles de más caché por muchísimo menos que la media en Europa.

En cuanto a la comida, entre los dos raramente llegábamos a pagar 10 € comiendo de carta, pero también hay que decir que solemos mirar un poco los precios antes de ir a cualquier sitio. Solíamos hacer un plato para compartir y un principal cada uno, y siempre quedábamos muy llenos. Por eso, realmente será difícil que te duela el bolsillo al ir a un restaurante. Tomarse una cerveza costará alrededor de 1 €. Fabuloso. 🙂

Las excursiones y entradas a museos son también BARATOS. De mis apuntes: el magnífico Museo Astra en Sibiu, 2 lei por cabeza; la Salina Turda, 15 lei; la Iglesia Negra, 6 lei; el famoso Castillo de Bran, 20 lei, etc. Estas son tarifas para estudiantes, que no lo somos desde hace ya un tiempecito, pero basta con enseñar el carnet de la universidad (¡y que la foto no os traicione demasiado!). Nada que ver con los más de 30 euros que cuesta ir a La Sagrada Familia en Barcelona, ¿verdad? Los museos costaban entre 1 y 2 euros cada entrada. Que conste que nosotros nunca contratamos tours ni excursiones guiadas, e intentamos ir por libre siempre que podemos.

Tened en cuenta que nuestro presupuesto es mochilero y dentro de un viaje largo, así que ahorramos lo máximo posible dentro de unas condiciones básicas y prioridades personales. Para otros, este presupuesto será muy distinto e igual de válido.

Rumanía
Castillo de Sinaia. ¡De los más caros de Rumanía!

Si tenéis alguna pregunta o duda sobre Rumanía, intentaremos resolverla lo mejor posible basados en nuestra experiencia personal. 🙂 

 

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