Meteora significa “en el aire”. Estas rocas, enviadas del cielo a la tierra por alguien superior, significarían un mandato a los griegos a retirarse a ellas y rezar, por lo que construyeron en las cimas de tan extrañas formaciones monasterios ortodoxos para cumplir tal fin. Meteora es una demostración del poder de la fe.

Yo no soy creyente -ni tengo intención de serlo- pero siempre he pensado que a través de las religiones se han realizado y se realizan cosas grandiosas: magníficas o terribles. Ésta, por suerte, es magnífica.

Las rocas de Meteora, ahora tan altas, un día pertenecieron a los fondos submarinos. Fue solo cuando bajó el nivel del mar que quedaron al descubierto: podéis imaginar lo antiguas que llegan a ser. Las rocas tienen más de 30 millones de años y sus cumbres son más de 60. Puesto en perspectiva, puedo ver por qué alguien miraría hacia arriba y pensaría que esto significa algo importante. La visión que ofrecen es sobrecogedora, incluso sin los templos. Pero con los templos, la cosa cambia… uf. Inolvidable. Pone los pelos de punta.

Meteora

El reino de los cielos

CÓMO LLEGAR + INFO GENERAL

A Meteora se puede llegar en coche, tren o autobús. Desde Atenas son unas 5 horas de coche por carretera. En tren se va muy cómodo y el precio es ajustado: hay conexión desde Tesalónica, desde donde veníamos nosotros, y hacia/desde Atenas. En cuanto a los autobuses, la duración del trayecto es más o menos la misma y su precio es algo más elevado. La web para el transporte en Grecia es TrainOSE.

Cada monasterio tiene una entrada que cuesta 3 euros por persona. En nuestro presupuesto de viaje largo, pensamos que esto era muy caro. Sin embargo, al llegar nos dimos cuenta de que no es nada comparado con lo que es el lugar. Entramos en todos. Las vistas y las sensaciones no tienen precio.

Los horarios son LO PEOR. Cada monasterio tiene su propio horario de apertura y cierre, y para complicar más las cosas, el día festivo de cada uno es distinto. Esto es para que los monjes de cada monasterio puedan tener un día dedicado a sus quehaceres y su vida espiritual por completo, pero para los visitantes es un rompecabezas. Lo malo de esto es que todos cierran muy pronto (el más tardío a las 17.30), así que no te puedes encantar.

En cuanto a la vestimenta, las mujeres tienen que taparse las piernas, y en algún monasterio, los hombros. Yo llevé pantalón largo porque ya había leído algo del tema y pensé que ya no tendría que preocuparme, pero incomprensiblemente en uno de los monasterios una monja me hizo ponerme una falda-manta por encima de los pantalones. Así que el asunto parece bastante aleatorio.

En agosto hace mucho calor. Sí, obvio, pero tenedlo en cuenta. La ruta es difícil de hacer, y aunque conocimos a algunos viajeros que habían subido y bajado a pie (¡valientes!), opinamos que mejor aprovechar los buses y quizá, bajar a pie. El calor se hace insoportable y sudamos lo que no está escrito. De camino entre monasterio y monasterio, andando, parecía el desierto. Id con buen calzado, crema solar, agua y snacks.

DÓNDE ALOJARSE

Hay dos opciones y ambas son los pueblos de alrededor: Kalambaka y Kastraki. Nosotros escogimos el primero por proximidad al principio de la excursión y porque el tren dejaba ahí. Nuestra recomendación personal es el Zozas Rooms, donde tuvimos el mejor desayuno en meses y una ubicación magnífica, además de un anfitrión encantador.

CUÁNTOS DÍAS EN METEORA

Nosotros pasamos una noche, y si bien nos dio tiempo a ver cinco de los seis monasterios, creemos que otro día más nos hubiera encantado para seguir explorando la zona o hacer algún trekking. Además, no tendréis que ir a toda prisa para verlo todo como nos pasó a nosotros.

METEORA, EL REINO DE LOS CIELOS

Meteora es uno de esos lugares en la Tierra: de los que no se olvidan. De los que hay que ir una vez en la vida. Sus imágenes son algunas de las que quedan en la retina para siempre.

Lo primero que uno se pregunta al llegar -y estoy segura de que esto es unánime- es “¿pero cómo han construido esto? ¿CÓMO?”. En la antigüedad llegó a haber hasta 24 monasterios, pero hoy día solo quedan 6 que se puedan visitar. Y qué 6 monasterios. Hicimos más de 300 fotos ese día, en unas pocas horas. Fue la excursión o caminata más impresionante que he hecho nunca, creo.

NUESTRA RUTA

Desde nuestro hotel tomamos el autobús (1,80€ el billete sencillo) hasta el penúltimo monasterio, dispuestos a andar el resto del día. ¡Ay de nosotros!

El primer monasterio que vimos, pues, fue el Monasterio de St. Stephen, que actualmente es un monasterio de monjas (28 de ellas te esperan con los brazos abiertos). Es el único monasterio que no tiene escaleras, sino un puente para cruzar. Tiene dos catedrales y fue fundado en el año 1400, aproximadamente. Este lugar ofrece un pequeño tiento de la vida monástica en Meteora. No hicimos más que abrir la boca para alucinar con las vistas desde fuera de los monasterios y las vistas una vez dentro de ellos, y ya no paramos. La historia nos cuenta que el Monasterio de St. Stephen está hecho para resistir: fue bombardeado durante la II Guerra Mundial, y profanado durante la Guerra Civil que la sucedió. Abre de 9.30 – 13.30 y 15.30 – 17.30. Cierra los lunes.

Meteora

Monasterio de St. Stephen

El segundo monasterio está cerca de St. Stephen: el Monasterio de la Santa Trinidad (Agia Triada) tiene un buen caminito que recorrer y 140 escalones para ponerte bien en forma. Si este lugar te resulta vagamente familiar es por nada más y nada menos que… James Bond. Se hizo famoso por salir en una de sus películas, y no me extraña, pues su verticalidad está fuera de discusiones. Unos pocos monjes se ocupan de las tareas necesarias aquí, así que hallarás paz y la certeza de ver una construcción humana espectacular.

Por si el camino es demasiado, supongo, hay una especie de telecabina angustioso que vimos volver sin nadie y que unos atrevidos turistas intentaron poner en marcha de nuevo, santiguándose en el proceso y entre risas. No lograron encenderlo. Para muestra un botón. ¡En ese momento no me hubiera subido ni loca! Ahora, después de haber probado el Skycab de Langkawi, creo que sí. Aunque muy confortable no parece…

Meteora

No apto para cardíacos

En el Monasterio de Roussanou empezarás a pensar de nuevo como han construido esto. El monasterio, más pequeño y elevado como si nada en una roca de su mismo tamaño, parece un bufido a los incrédulos. “¿Que no puedo construir una casa aquí arriba? ¿Que no puedooo…?”  De nuevo, tres pisos en vertical para contener frescos, una iglesia, la recepción…

Meteora

Dentro de uno de los monasterios

El Monasterio de Sán Nicolás de Anapafsas. Se cree que quizá “Anapafsas” es el apellido de alguno de los monjes que fundó este lugar, allá por el 1500. Hay pruebas, sin embargo, de que la roca fue habitada antes que eso, incluso. Tiene tres pisos, porque la roca no permite construir hacia ninguna otra parte que no sea arriba (!).  Los frescos de su interior son de lo más singulares. También hay una capilla y una cripta. Por si todo esto fuera poco, hoy día vive aquí un único monje. ¡Tremendo! El monasterio abre de 9 a 15.30 y cierra los viernes.

Meteora

El monje que vivía en lo alto de una roca

Llegar al siguiente monasterio casi acaba con nosotros. Todo el mundo iba en coche. ¡Madre mía! Tened piedad. Intentamos hacer autostop unos minutos, sin éxito. Tuvimos que andar. Consejo: ¡coged el bus! ¡Coged el bus!

El Monasterio de Varlaam es el segundo monasterio más grande de Meteora. Está en el lado opuesto del Gran Meteoro. Como peculiaridad, en éste se puede visitar un hospital y una cocina, además de unas pinturas religiosas muy interesantes. Y hay una torre donde se encuentra la red que utilizaban los monjes para ascender y descender del monasterio, hasta que se percataron de que no podían seguir así, imagino. Y es que la historia lo avala: para construir la iglesia, los monjes se tomaron 22 años. ¿Porque no sabían cómo construirla? ¡No! ¡Para subir los materiales hasta arriba! La construcción de la iglesia en sí solo duró 20 días. Esta anécdota me dejó totalmente trastornada. ¿Cuánta fuerza de voluntad, convicción, fortaleza moral contiene ello? Para mí este monasterio merece el puesto de honor.

MeteoraMonasterio de Varlaam

Dejamos el monasterio más grande para el final, pensando que nos daría tiempo suficiente: el Monasterio del Gran Meteoro. Fue construido a mitad del siglo XIV. Nos fuimos corriendo hacia allí, compramos una empanada de espinacas en la caravana de fuera (porque estábamos muriendo, de verdad) y entramos embutiéndonos la comida en la boca para disfrutar de una última hora en el monasterio. Dentro hay una catedral muy bonita, una cocina muy vieja y, como en los otros, unas vistas que quitan la respiración.

Meteora

El acceso al monasterio

El Monasterio del Gran Meteoro es un monstruo: el más grande, el más antiguo y el que está más arriba de todos. Se fundó en 1340, por un monje (quién si no) que construyó una humilde iglesia dedicada a la Virgen María. Con el paso de los años el lugar fue mejorándose y ampliándose, siendo reparado después de un terremoto en 1544. Dentro hay una cantina reconvertida en museo, una iglesia, una cocina de paredes todavía ennegrecidas, una sacristía… Desde luego esta es la visita obligada, aunque no fue el monasterio que más me gustó.

Meteora

Monasterio del Gran Meteoro

DE VUELTA A KALAMBAKA

A las 17h cerró el Gran Meteoro y empezamos el trayecto de vuelta. Andando. Y es que el último bus salía a las 16h. Pensamos: “siendo de bajada, no habrá para tanto“. Qué ingenuos fuimos… En pleno mes de agosto, a más de 30ºC, descendiendo de los cielos al infierno dejándonos los gemelos. Un recorrido que nos llevó unos 45 minutos. A parte de nosotros a penas pudimos contar con los dedos de una mano otros inconscientes que se atrevían a hacer esta locura.

Llegamos primero a Kastraki donde compramos agua en estado avanzado de deshidratación, para continuar unos 10-15 minutos más hasta nuestra casita.

LECTURA FINAL

¿Imagináis vivir aquí, en esta locura? ¿Que hay de verdad tras las leyendas de Meteora? Para retirarnos un rato del mundo no estaría mal, la verdad… Pienso cómo debe verse esto nevado, o lloviendo a mares… Si tenéis la oportunidad no dejéis escapar Meteora, el reino de los cielos, no lo olvidaréis jamás.