No me lee ni Dios: cómo conseguir visitas

No me lee ni Dios, ¿qué hago mal? ¿Cómo consigo visitas?

Mi experiencia es la siguiente: abrí el blog a finales de enero de este año. Ya tenía algunas entradas escritas de un blog que empecé sin mucho fuelle en noviembre del año pasado (y que cerré) y sabía más o menos cómo defenderme con WordPress. Hasta hace unas pocas semanas, mis visitas diarias podían contarse con los dedos de las manos. Hasta que un día la tendencia empezó a cambiar, muy despacio. Me sorprendió y analicé si había cambiado algo en mi manera de escribir, de postear o de hacer publicidad. La respuesta es no. En esta entrada quiero dar mis pequeños consejos sobre cómo he conseguido alcanzar esas primeras visitas tan importantes y cómo transformarlas de visitas esporádicas a visitas constantes. En definitiva, cómo solucionar el problema del blogger novato: que no te lea ni Dios.

Lo más importante cuando abres un blog es no desmotivarte. Que no te visiten es completamente normal. Nadie va a visitarte al principio. Pero nadie, nadie. Ni Dios, ni tu madre.

(NO) TENER VISITAS, LA PESADILLA DEL BLOGGER RECIÉN NACIDO

  1. Crea bastante contenido antes de lanzar tu página a Google

    Esto tiene dos objetivos: el primero, que tu página tenga algo que ofrecer en cuanto reciba sus primeras visitas. Si lo único que ven cuando abran tu blog es un hola mundo, tan típico de WordPress, las visitas se irán por donde han venido. Segundo, que el famoso buscador no lo asocie a un blog vacío de contenido. Google puede ayudarte mucho o nada, así que mejor que se lo pongas bien fácil desde el principio. No hace falta que tengas veinte entradas, pero sí tres o cuatro artículos de los que te sientas, simplemente, contento. Una pequeña muestra de lo que vendrá.

  2. Invierte

    Compra un nombre y un dominio, hay opciones buenas y baratas. Hay otras opciones muy baratas y no tan buenas. Todo depende de cuánto crees que va a durar tu blog, si es un proyecto a largo plazo, si crees que te vas a cansar… Obviamente, hay que ser coherente con lo que uno quiere: si tienes intención de crear un espacio profesional, mi recomendación es que pagues tu propia página. Si va a ser un diario donde escribes para ti, sin ningún ánimo de lucro, hay otras opciones.

  3. Que tu contenido sea un buen contenido

    Esto puede ser subjetivo, y como en cualquier ámbito, habrá artículos, blogs, páginas web y demás que no te parecerán buenos ni merecedores de fama, y aun así, la tienen. Pero no te preocupes por eso: lo vital es que sí hagas un contenido del que te sientas orgulloso y que seas capaz de compartir. No tiene que ser perfecto, porque nunca lo estará, pero sí decente. Escribe sobre lo que te guste, sobre lo que sepas y sobre lo que despierte tu interés. El resto vendrá rodado. No empieces a escribir sobre un tema solo porque sea más sencillo o porque crees que te dará más visitas. Al final no funcionará si eso no es tu pasión.

  4. Ten constancia

    Este es el consejo más importante de todos. Sé que escribir para nadie es como hablarle a una pared, ¿cierto? Pero llegará un punto en el que tus palabras llegarán a alguien al que le servirán o le gustarán, y querrá escuchar más. No te rindas nunca, si esto te gusta. Mira tus blogs favoritos, si te das cuenta verás que llevan mucho tiempo en el aire. Una vez leí que la mayoría de blogs abandonan antes de cumplir 1 año de vida, y los que persisten son los que realmente alcanzan lo que otros sueñan. Mi blog tiene apenas cuatro meses… así que deséame suerte 😉

  5. Y paciencia…

    … Que es la madre de la ciencia. Roma no se construyó en un día. No quieras tener prisa y ofuscarte si no consigues esto o lo otro en un mes.

  6. Para recibir hay que dar

    Esta claro que a todo el mundo le gusta que un post suyo se haga viral. Miles de visitas, clics y posiblemente, dinero, a cambio de un artículo catapultado al éxito. Eso está muy bien. De hecho, es increíblemente genial. Pero lo cierto es que a muy pocos les ocurre, así que de trabajo fácil, nada. Si quieres visitas, vas a tener que dar visitas. ¡Pero si ya visito cientos de blogs al día!, me dirás. Vale, pero eso no sirve. Tienes que decir algo. Ese blog que estás visitando, sea pequeño o grande, va a agradecer un comentario, créeme. Siempre que aportes algo. No vale con: buen post visitaelmíoporfavor. No hagas spam. Es molesto e inútil.

  7. Bonus: las redes sociales

    Un punto importante. Uso Twitter, Instagram, Pinterest y desde hace poco una página de Facebook. No uso mi Facebook personal para promocionar mis posts. ¿Por qué? Bueno, a decir verdad, no tengo una respuesta razonable para eso. Simplemente ya no soy muy fan de esa red social y no creía que mis contactos de Facebook estuvieran interesados. Si ya eres “famoso” en las redes sociales, tienes una gran baza a tu favor. Haz ruido, pero no seas pesado. Yo todavía estoy pillándole el truco: de momento la red social más útil para mi nicho es sin duda Twitter, pero para otros puede ser Facebook o Instagram. Indaga.

Mi blog todavía no tiene muchas visitas. Pero sé que si soy constante, las tendrá. Para mí ha supuesto un gran avance el pasar de ver esas estadísticas tan tristonas en las que escribía un artículo y, pese a compartirlo, no recibir ni una sola visita (y tu familia no cuenta) a… bueno, a tener unas cuantas visitas por día.

Aun queda mucho por recorrer. A estas alturas ya debes saber que escribir un blog es como entrar en una de esas mazmorras de 100 pisos en un videojuego.

4 comentarios

  1. Holaaa 🙂
    Un consejo también, la formación e inversión nunca están de más.
    ¡Nunca hay que rendirse!

    ¡Saludos caracoleros!

    1. Exacto, como en todo, cuanta más formación tengas, mejor. ¡¡Gracias por pasar!!

  2. Excelente! es un mundo duro pero la constancia dará buenos frutos!! Un abrazo

    1. ¡Muchas gracias! Eso creo yo, que si no desfallecemos todo llegará. ¡Un beso fuerte, América!

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