Me ha costado mucho escribir este pequeño post. Como leéis en el titulo, sí, nos vamos de viaje sin billete de vuelta.

Jess, ¿qué pasa?

Este blog es de viajes, sí, pero yo siempre lo he definido en mi subconsciente (y con un pequeño subtítulo) como blog personal y de viajes, así que esta entrada será explicando mi vida en los próximos meses, porque me apetece y porque sí.

Hemos decidido una locura, mi pareja y yo: vamos a cumplir nuestros sueños. Desde hace mucho tiempo nos frustra la rutina, vivir para trabajar, esperar con ansias nuestras dos semanas de vacaciones en verano y dos en invierno para huir de la realidad. Por lo que ya no queremos huir más, sino encontrarnos. Hemos decidido salir a buscar nuestra propia verdad ahí fuera, buscar lo que nos hace felices y lo que no, conocernos un poco más a nosotros mismos, aprender, aventurarnos, arriesgarnos…

Como algunos de vosotros quizá ya sepáis, existen unas visas de trabajo que permiten trabajar durante un año en determinados países. España tiene acuerdos con algunos de ellos, entre ellos… Nueva Zelanda. Pues ambos hemos conseguido una de esas preciadas visas, así que tenemos un año para ir a Nueva Zelanda y un año más para estar en el país, trabajando y visitándolo. ¿¡No es genial!? Es una noticia estupenda que nos da algo de tranquilidad. Porque en realidad, eso no es todo lo que vamos a hacer.

Primero queremos dar “un rodeo”, y es lo que teníamos pensado en un principio. En otras palabras: lo dejamos todo y nos vamos con un billete de ida. 

La BOMBA

Así, sin más, sí, habéis leído bien. ¡Nos vamos, sin billete de vuelta! No tenemos tanto dinero como para ir de vuelta por el mundo, ni mucho menos, así que será algo mucho más humilde (y creedme que low-cost), pero quien sabe a dónde nos llevarán nuestros pasos.

Esto es lo que vamos a hacer, por ahora, y sin contar con posibles cambios:

  • En julio vamos al FIB, uno de los festivales de música al que más ganas tenía de ir. Ya teníamos compradas las entradas desde el año pasado, y aunque hemos pensado en venderlas para ahorraros algo más de dinero para el viaje, al final hemos pensado que… que nos quiten lo bailao. Así que el mes que viene estaremos cuatro días dándolo todo en las playas de Benicássim.
  • A finales de julio, nos largamos. Nuestra primera parada es Rumanía. Vamos a estar un tiempo recorriendo los Balcanes y visitaremos Grecia.
  • De ahí, quizá volvamos a Turquía.
  • Y luego, queremos pasar unos meses en el Sudeste Asiático, lugar que nos cambió la vida, donde nos pusimos muy enfermos del síndrome viajero y del que no logramos recuperarnos.
  • Finalmente, iremos a Nueva Zelanda a trabajar. Todavía no sabemos cuándo, pero hemos calculado entre febrero y abril del año que viene.

Ya hemos informado a familiares (que están en estado de shock, pero felices de vernos felices), y a nuestra casera de que dejamos el piso. A finales de junio dejo el trabajo. Qué locura. A ratos tengo mucho miedo, y otros no me lo creo.

Estanterías a medio deshacer

¿Qué va a pasar a partir de ahora con el blog?

Quiero dedicarme a ello de manera más profesional. Esto sigue siendo mi hobby, pero quiero que se vea mejor, que el contenido sea de mayor calidad, que la gente quiera entrar y que haya más comunicación entre los lectores. Esto me gusta mucho, me divierte, me puedo tirar horas y horas. El blog, por pequeño que sea, ya me ha dado muchas alegrías, y me encantaría verlo crecer con nuestro viaje.

No sé cada cuánto voy a publicar. Espero que con bastante frecuencia, y espero saber encontrar un buen ritmo de publicación a pesar de los viajes. También quiero dedicarle un buen cambio a instagram (¡pasadme los vuestros y os agrego!) y ser más constante en twitter. En definitiva, quiero removerlo todo.

SEND HELP

Viajeros, ¿algún consejo? ¿Qué pasos debemos tomar a continuación? Ya estamos meditando sobre vacunas y seguros, pero no mucho más. Agradeceremos experiencias, comentarios y cualquier recomendación. ¡Estamos terriblemente ilusionados y expectantes! 

Vosotros me habéis inspirado durante mucho tiempo: años. Ahora mis sueños toman forma. Creo que esta es la decisión más importante de mi vida, y siento ¡que esto es solo el comienzo!

Por un nuevo comienzo (sí, soy fan de Zelda)