Phuket es la isla más grande de Tailandia, reconvertida a península mediante el Puente Sarasin, ofreciendo al viajero no solo playa sino un sinfín de actividades y paisajes. Visitar Phuket siempre es una decisión acertada: siendo todavía un lugar que conserva lo bello y tradicional de Tailandia, es triste que muchos únicamente la conozcan como base para ir a Ko Phi Phi, o bien por Patong, la playa del delirio y la fiesta.

Estuvimos una semana en Phuket y lejos de aburrirnos, nos cautivó su ciudad antigua y sus alrededores, así como los mejores hokkien mee de toda Tailandia. 😉

CÓMO LLEGAR

El aeropuerto de Phuket se ubica al norte de la isla, a unos 30 km de Phuket Town. Es la forma más rápida de llegar desde Bangkok o Chiang Mai. Hay compañías de bajo coste como AirAsia que ofrecen muy buenos precios, sobretodo si compras tu billete con suficiente antelación.

En autobús nocturno desde Bangkok se tardan unas 16 horas hasta la Terminal 2, a unos 5 km al norte de Phuket Town. Desde Surat Thani son 4 horas hasta la Terminal 1, muy cerca del centro.

Nosotros hicimos el trayecto inverso y llegamos a Phuket en ferry. Desde Ko Phi Phi son unas 2 horas. En el mismo puerto hay la opción de unirse a una minivan que para en Phuket Town y en Patong.

CÓMO MOVERSE

Para ir a visitar los puntos más atractivos de la isla de Phuket es necesario algún tipo de transporte. Lo ideal es alquilar una motocicleta y vas que vuelas, además de que seguramente te saldrá más barato e infinitamente más divertido que contratar un tour (¡en nuestra humilde opinión!).

Sin embargo, por Phuket Town se puede ir andando y para ir a las playas hay autobuses circulares que tardan cerca de una hora en llegar, pero son una manera más de hacer turismo y el precio es irrisorio.  Funcionan durante el día (así que ojo, procura coger tu autobús de vuelta a las 5 como muy tarde) y salen desde el Mercado Central. También es cierto que hay muchos tours disponibles de medio día o de día entero que están bastante bien. Nosotros por una vez contratamos uno y pudimos ver un buen puñado de cosas.

DÓNDE ALOJARSE

A no ser que lo único que quieras hacer en Phuket sea emborracharte y ver playas sucias, NO te alojes en Patong. Los hoteles allí son peores en relación calidad precio y hay muy poquita Tailandia y mucha Ibiza. ¡Ahí queda eso!

Si quieres playa, probablemente alojarse en Kata o Karon sea una mejor opción, aunque es una zona más pija y por ende más cara. Eso sí, muy cuca.

En Phuket Town fue donde nos alojamos y tenemos una súper recomendación para pobres como nosotros mochileros: Pacific Inn. Barato, limpio, habitaciones amplias y con una familia encantadora que regenta la pensión con cariño y cuidado. La ciudad es muy agradable para estar y pasear y dispone conexiones con las playas en transporte público.

QUÉ VER EN LA ISLA DE PHUKET

PHUKET TOWN

Una ciudad preciosa, con un casco antiguo lleno de vida, tradición y cultura. En cierto modo nos recordó un poco a nuestros días en Penang, aunque a pequeña escala.

Nosotros hicimos una pequeña ruta siguiendo un mapa que nos dieron en el hotel y nos encantó. Phuket Town tiene calles bonitas para pasear, salpicadas con guesthouses de 100 años de antigüedad, edificios chinos de dos plantas, cafeterías modernas, templos budistas, mansiones de corte chino-portugués y un legado histórico rico e interesante.

Si vuestra visita es en fin de semana no os podéis perder el Sunday Walking Street Market. Y si queréis saber qué visitar en Phuket Town ¡tampoco debéis saltaros nuestra entrada sobre ella!

Phuket

Imagen idílica de Phuket

PATONG y BANGLA ROAD

Sórdida, sucia y desmelenada, Patong es el área de fiesta más famoso de todo Tailandia, y dentro de ella, Bangla Road es LA CALLE. El ambiente se forma a base de strippers, bares donde corre el alcohol y lo que no es el alcohol, música a todo trapo y mucho desfase. Tras estar aquí y haber escuchado las (muy) malas opiniones de este lugar, tengo que decir que lo pasamos muy bien, pero obviamente te tiene que gustar la fiesta. Como es natural, no es un sitio adecuado para venir en familia ni para los que quieren una noche tranquila.

¿Y la playa de Patong? No pierdas el tiempo. Tristemente, está llena de basura, turistas y negocios ambulantes.

KATA BEACH

Fuimos a la bahía de Kata con la esperanza de que fuera muy bella y muy tranquila -algo que nos habían asegurado en nuestro hostal-, y bella lo es, pero tranquila no tanto… Comparada con Patong Beach, esto es un remanso de paz, pero aún así está muy concurrida. Suele haber un poco de oleaje. Se dice que la playa vecina de Kata Noi es mucho más calmada, pero nosotros no fuimos.

Al lado de la playa hay chiringuitos locales que sirven pescado fresco a muy buen precio. Para darse una alegría al cuerpo.

Por último, hay un pequeño “centro” en Kata para aquellos que deseen alojarse por la zona, comer o comprar algunos souvenirs.

BIG BUDDHA

Un estremecimiento te recorre al hallarte por fin delante de este majestuoso y enorme Buda. Impresionante y con unas vistas que abarcan media isla, pues está situado en lo alto de una montaña. Hay varias maneras de venir hasta aquí, siendo la más barata alquilar una motocicleta. Nosotros, por una vez, vinimos en una excursión. Se puede llegar también en tuktuk o taxi pero son carísimos. Hay quien viene andando…

Pero Jess, es que ya he visto muchos Budas en este viaje…

Bueno, bueno, ¿pero has visto uno de 45 metros de alto, de un resplandeciente mármol blanco? Créeme: vale la pena. Este Buda fue construido en 2004 y es todo un atractivo visual, para fieles, para turistas y para cualquier ciudadano de a pie.

Punto extra si vienes aquí a ver un espectacular atardecer. Abierto desde las 08.00 hasta las 19.30.

Phuket

WAT CHALONG

A unos 8 kilómetros de Phuket Town se encuentra este complejo donde se encuentran varios templos, con fecha de principio del siglo XIX. Se construyeron para venerar a dos monjes que lucharon contra la rebelión china y son los más populares de la región de Phuket. Aquí se puede ver una tradición budista muy peculiar: dentro de un pequeño recinto abierto, se queman unos petardos para pedir un deseo. Si el deseo se cumple, hay que volver de nuevo para agradecerlo. 🙂 Es muy curioso para un turista escuchar por primera vez el fuerte sonido de los petardos sin saber qué ocurre: se oyen casi continuamente.

Se recomienda en especial subir hasta lo alto del primer templo en la entrada (el más grande) para ver los huesos astillados de Buda.

Abre de 7 de la mañana a 5 de la tarde. La entrada es gratuita.

Phuket

¡Vivan nuestros bronceados!

WINDMILL VIEWPOINT

Llamado así por el molino de viento que corona la carretera, las vistas ofrecen una estampa idílica de Nai Harn y Yanui Beach donde, por cierto, nos quedamos con las ganas de ir, porque parecen de ensueño. Hay un pequeño puesto donde sirven deliciosos fruit shakes para combatir un día duro más en Phuket. 😛

Phuket

A la izquierda, playa donde jubilarse

KARON VIEWPOINT

Antes conocido como Kata Viewpoint, desde aquí se puede ver las dos playas de Kata y la playa de Karon. Es sencillamente un estupendo punto donde observar la belleza del paisaje. A ciertas horas del día hay muchos turistas.

Phuket

A Phuket no le faltan miradores

KHAO RANG HILL

Aquí disfrutamos del último mirador del día, ya de noche. Está situado en una colina a unos 500 metros de altura. Aunque en las páginas de turismo lo anuncian como uno de los más populares, cuando fuimos nosotros no había casi nadie, y se pueden ver unas bonitas vistas de Phuket Town iluminada bajo el cielo oscuro. También hay un pequeño templo y un café restaurante.

Phuket

Muy bonita de noche

UNA DE LAS FÁBRICAS DE ANACARDOS

Tampoco te pierdas la visita a una de las fábricas de anacardos de Phuket. Se muestra el proceso de elaboración y cómo trabajan el producto, desde quitar la piel a la selección manual del fruto. Es un trabajo muy duro porque requiere mucha concentración y es muy repetitivo. Luego, hay un montón de sabores distintos, como el anacardo con sabor a wasabi (¡riquísimo!), chili o algas nori, además de otros más típicos como barbacoa o el siempre efectivo anacardo corriente. 😛

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Ni Warhol, oye

PHUKET: MUCHO MEJOR DE LO ESPERADO

Fuimos un poco temerosos porque ya sabéis lo que se dice de Phuket… no mucha cosa buena. Que si no vale la pena, que si solo hay malas prácticas, que si Pepito, que si Fulanito… Peeero rebasó nuestras expectativas de largo. Creemos que se debe al hecho de habernos alojado en el centro histórico de Phuket Town, que es muy acogedora, y de haber explorado la isla, cuyo elenco de vistas, templos, naturaleza y playas es muy satisfactorio.