Días 8 – 14. Mi experiencia en las playas del mar del Andamán: Ao Nang, Phi Phi, Ko Lanta

Phi Phi

Tocaba la última etapa del viaje: las islas, las playas. Desde Chiang Mai fuimos en avión hasta el aeropuerto de Krabi. Son dos horas de vuelo y es barato. En temporada alta mejor comprarlo con antelación para no quedarse sin sitio, pero nosotros compramos los billetes apenas dos días antes. Krabi se parece más a una ciudad y desde aquí salen los ferrys a las otras islas. Ao Nang es mucho más turístico. Nosotros fuimos en coche, porque habíamos contratado un pack (del que ya hablaré en alguna ocasión si os interesa), pero hay autobuses.

AO NANG

Dado que fuimos en temporada baja, apenas había turistas. Llegamos ya tarde y después de dejar las cosas en el hotel salimos a dar un paseo y a cenar. Vimos muy poca gente.

Ao Nang

Andamán

Andamán
Metiéndome estos platos entre pecho y espalda, día sí, día también

Al día siguiente las playas estaban seguían vacías e incluso tuvimos una pequeña muestra del monzón. Por la tarde paseábamos por la playa cuando vi unas nubes tremendas y extrañas (extrañas para nosotros, que somos españoles, supongo, pero de verdad me parecieron muy raras) en el horizonte. Al cabo de un rato, esas nubes estaban más cerca. Le dije a R que seguramente eso sería el famoso monzón, que todavía no habíamos presenciado. Recuerdo la imagen de un tailandés adentrándose en el mar con una de esas pequeñas long-boats y volviendo al cabo de 5 minutos, como pensándoselo mejor. Eso nos confirmó que sí, era el monzón. Cuando estaba cerca, me dio miedo. Parecía el apocalipsis. Algunos tailandeses seguían en la arena, cogiendo conchas, sin inmutarse, lo que nos tranquilizaba, hasta que de repente empezaron a salir. En ese momento estábamos en el paseo marítimo. Empezó a llover y llover, una tromba de agua. Corrimos, riendo. Entramos en un 7-11 y la dependienta nos ofreció un café. Dos minutos después, todo había parado.

Por eso dicen que las lluvias no estropearán tu viaje. Porque realmente no lo hacen. El monzón es fuerte pero breve. Tranquilo, aunque te empapes no tendrás frío. 

Ao Nang
Nubes que me dieron mal rollo
Ao Nang
Ajeno a todo
Ao Nang
Después de la tormenta

Ao Nang

Nuestro primer contacto con las playas tailandesas no había sido con las condiciones más favorables, pero aun así, no cambiaría nada. Al día siguiente íbamos rumbo a las Phi Phi.

PHI PHI

La joya de la corona es sin duda las islas Phi Phi. Es imprescindible pasar al menos una noche aquí. De otra manera, solo podrás hacer la excursión en la que vienen toooodos los turistas, créeme, todos, y verás una playa tan abarrotada que no podrás disfrutarla. Hay una excursión muy famosa en la que visitas cuatro islas en un día, con dos horas para cada playa, o algo así. Eso no es para mí.

Pero empecemos por el principio. Habíamos contratado que nos llevasen hasta el muelle de Krabi, donde a las 9.30, si no recuerdo mal, salía nuestro barco. Esperamos en el vestíbulo hasta que empezamos a pensar que no iba a venir a buscarnos ni Peter… cuando apareció una furgoneta con más gente, y se bajó un tipo a decir nombres por los hoteles circundantes. Abarrotados, todavía teníamos que ir a algún hotel más a recoger a más personas. Fuimos a Krabi a toda máquina. ¡Y es que no llegábamos! Una vez en el muelle, ya habían cerrado las puertas de embarque. Las abrieron para todos nosotros (que éramos unos 10) y nos dijeron que corriésemos, que el barco se iba. Así que corrimos con las mochilas a cuestas como si se nos fuera la vida. Me río al recordarlo.

Phi Phi
En el barco

Phi Phi Phi Phi

Phi Phi
En el muelle

Phi Phi

Hacía mucho calor. Fuimos a dejar las cosas, como siempre, y luego fuimos a la playa que había justo al salir del hotel.

Phi Phi

R se quemó los hombros y tuvimos que comprar aloe vera en formato grande. Después fuimos a comer: no todo son playas en las Phi Phi, sino que también hay un “centro”, donde se acumulan tiendas y restaurantes. Es un paseo bonito y acogedor. Por aquí subimos hasta el mirador, siguiendo los carteles de “view point” y “tsunami evacuation route” y pasamos mucho rato mirando la isla desde arriba.

Phi Phi
Seguimos comiendo bien
Phi Phi
Atención al cartel de “evacuation route”. Había por toda la isla.

Phi Phi

Phi Phi
Parque de… frutas (?)

Phi Phi

Phi Phi Phi Phi Phi Phi

Ese día salimos de fiesta. Fue una locura. Me declaro fan de los buckets, que son, literalmente, cubos de plástico (como los que usan los niños para hacer castillos en la arena) llenos de alcohol mezclado con un refresco. Estaban baratos y había mucha fiesta. Al día siguiente tomamos el sol, paseamos y comimos. La vida en su esencia.

Phi Phi
El mejor desayuno del viaje, brutal

Phi Phi Phi Phi Phi Phi

Y pondríamos rumbo a Lanta.

LANTA

Última parada del viaje. Para llegar cogimos un barco desde las Phi Phi. Tarda más o menos una hora y media en llegar. Notamos las playas muy diferentes a las anteriores: completamente salvajes. Pocos turistas, pocos locales, orillas rocosas y mares embravecidos. No vimos mucho de Lanta. Estuvimos pensando en alquilar una moto, pero al final decidimos caminar, como siempre. Fueron dos días maravillosos, en la paz más remota. Comimos en varios lugares deliciosos y en todos nos dieron conversación. Conocimos una abogada que había dejado todo atrás y había montado un restaurante en el paraíso. Tenía algo especial en su mirada. Conocimos cuatro tailandesas, hermanas, que nos hicieron adivinar sus edades y nos demostraron lo bien que se conservan las mujeres tailandesas. Nos dijeron que teníamos las cejas bonitas. Reímos mucho, en un idioma a medias entre un inglés chapurreado y nuestros respectivos idiomas nativos. Fuimos a cenar dos veces con ellas, y hubiéramos vuelto de haber podido. Visitamos un refugio de perros y gatos abandonados y sacamos a pasear a Lipe. En nuestro hotel también había perros sueltos, grandes y amorosos.

Lanta
Paseando un perro del refugio, Lipe
Lanta
La perrita del hotel

Lanta

Esta fue mi maravillosa experiencia en el mar del Andamán. Quedaba lo peor de todo: la vuelta a casa. Y vosotros, ¿habéis estado en Tailandia?

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