Tailandia, oficialmente Reino de Tailandia, es el país más popular del sudeste asiático. Y con razón: comida buena, bonita y barata, clima tropical, la gente es simpática de corazón y a la vez respetuosa, ¡sus islas son para retirarse en ellas! ¿Necesitas más motivos para viajar a Tailandia?

Bangkok, la capital, tiene uno de los aeropuertos más concurridos de todo el mundo, lo que convierte al reino en un destino ideal tanto para unas cortas vacaciones, como para cualquier tipo de viaje. Pero Tailandia no sólo vive de su megalópolis: no puedes perderte, al norte, Chiang Mai, una de las ciudades más bonitas que hemos visto; al sur, tienes una oferta ilimitada de playas e islas, en cualquier época del año. Si ya se te está haciendo la boca agua, ¡sigue leyendo!

Tailandia fue el primer país del sudeste asiático que visitamos, en septiembre de 2016. Fue un viaje que nos cambió la vida, pues sabíamos que algún día íbamos a volver. Y así fue: en nuestra segunda visita, hemos estado 3 meses (¡celebrado el año nuevo!), recorriendo el país de sur a norte, después de visitar  Singapur y Malasia. Posteriormente volveríamos otro mes para pasarlo íntegramente en Bangkok, en abril.

POR QUÉ VISITAR TAILANDIA

Tailandia es apto para cualquier tipo de viajero: junglas espesas, aguas cristalinas templadas y tranquilas, y comida muy distinta a la que estamos acostumbrados en Occidente. Si eres nuevo, ¡ojo con el picante!

Es un país exótico, de eso no hay duda, pero su gran desarrollo (especialmente los últimos 30 años) te garantiza que vas a estar seguro en cualquier momento. En cuanto al alojamiento, también hay para todos los bolsillos: desde modestos bungalows a pie de río o playa, hasta las cadenas de hoteles más lujosas del mundo.

El turismo en Tailandia se puede afirmar que es masivo, todo el año. Sin embargo, el país conserva su cultura intacta y parecen acostumbrados más que nunca al extranjero o farang. Algunos viajeros se enamoran tanto del país que extienden su estancia lo máximo que pueden (¡como nuestro caso!), o buscan alguna excusa para quedarse como expatriados. En Chiang Mai, por ejemplo, dan muchas facilidades para quedarte como nómada digital: existe un visado de un año que puedes renovar de forma ilimitada. En Bangkok, por otro lado, viven muchos extranjeros que trabajan en empresas internacionales o tienen su propio negocio.

Tailandia

Uno de los mercados más curiosos de Bangkok

Aún así, no es oro todo lo que reluce en Tailandia. Conviene saber que hay muchas diferencias económicas entre los ciudadanos, dato que se hace especialmente llamativo en la gran ciudad: en una misma calle puedes ver a un vendedor ambulante en moto y un coche de lujo. El salario mínimo mensual en 2018 son 9750 THB (unos 260€), teniendo en cuenta que muchos negocios están, desgraciadamente para ellos, por debajo de estas cifras.

Otro dato negativo son los accidentes de tráfico. Tailandia tiene uno de los índices de mortalidad más altos del mundo. Cada año, la carretera se lleva unas 20.000 víctimas en un país de 70 millones de habitantes, gran parte de ellas en las ciudades de Bangkok y Chiang Mai. Las dos semanas más críticas son el Fin de Año Gregoriano (el occidental) y el Fin de Año Budista o Songkran (en efecto, existen más calendarios aparte del nuestro, éste es a mediados de abril), donde mueren más de 400 personas. No pretendemos evitar que visitéis el país con estos datos, sólo que seáis conscientes de los riesgos que implica alquilar un vehículo propio o decidir desplazarse en mototaxi o tuk-tuk, por ejemplo.

VISADO Y VACUNAS

Si eres de España, Argentina, Chile o Perú, no es necesario obtener un visado previo. Hay disponible una Visa on Arrival de 90 días por aire (30 para españoles) y de 15 días por tierra o mar. Los españoles podemos extender el visado de 30 días otros 30 por 1900 bahts, en cualquiera de los centros de inmigración repartidos por el país.

En el caso de los españoles, si ya sabéis de entrada que vais a estar mínimo dos meses, lo mejor es obtener un visado de 60 días con antelación, en una embajada tailandesa del extranjero, lo que te permitirá entrar por tierra, mar y aire. El precio estándar son 35 USD; nosotros nos lo sacamos en Penang (Malasia). Si te quedas con ganas de más, puedes hacer la extensión de 30 días ya citada.

Respecto a las vacunas, no hay vacunas obligatorias para españoles; sí puede ser que pidan a los ciudadanos latinoamericanos la cartilla de vacunación contra la fiebre amarilla. De todos modos es muy recomendable visitar tu centro de salud antes de partir para cualquier duda o recomendación.

ITINERARIO

Como hemos comentado, hemos estado tres meses en Tailandia que nos han permitido ver partes del país menos turísticas así como disfrutar de otras con mayor atención. Empezamos por las Islas del Mar del Andamán hasta tocar tierra firme en Phuket. Subimos por Bangkok y aprovechamos el tren para recorrer Tailandia y su pasado hasta llegar al norte, donde aguardan lugares tan especiales como Chiang Mai.

CONSEJOS Y ASPECTOS A CONSIDERAR

  • Tailandia es una monarquía dictatorial, gobernada por la dinastía Chakri, y se le tiene mucho respeto a Rama IX, el rey fallecido a finales de 2016, que marcó un antes y un después en el desarrollo del país. El actual rey es su hijo, Rama X. Cada día, a las 8 de la mañana y a las 6 de la tarde, se le rinde homenaje al jefe de estado en cualquier sitio público. Lo verás en seguida porque suena una especie de himno y la gente se queda parada durante aproximadamente 30 segundos. Algo muy curioso de ver en las grandes concentraciones. También hay un homenaje al rey en todas las sesiones de cine, entre tráiler y anuncio de comida. Es muy importante no mostrar ningún tipo de rechazo al rey, puedes ponerte en serios problemas llegando incluso a ser arrestado por ello.
  • La religión mayoritaria en Tailandia es el budismo, con un 94%. La ventaja de esta religión es que, a diferencia del cristianismo y el islam, es muy abierta a las demás formas de pensar. No te mirarán mal por ser mujer e ir con el pelo teñido o en pantalón corto, por ejemplo. Pero si visitas un lugar de culto budista, recuerda respetar sus normas: tanto hombres como mujeres deben taparse los hombros y los pantalones deben llegar hasta las rodillas (en algunos lugares hasta tienen que ser largos, pero en los más populares puedes alquilarlos e incluso comprarlos).
Sukhotai

La religión está muy presente

  • El tailandés es un idioma dificilísimo, además de tener alfabeto propio. Nosotros hemos estado un total de 5 meses en Tailandia, repartidos en tres viajes, y apenas sabemos saludar, pedir un café o un té, dar las gracias y despedirnos. Por suerte, entienden el inglés en todos los sitios turísticos, y en muchos de los lugares más remotos. Y si no, el lenguaje universal siempre funciona: los precios suelen estar marcados y la sonrisa dice más que cualquier palabra.
  • Tailandia es muy segura. Donde hay que tener más cuidado es en la carretera, como hemos comentado anteriormente. Hemos leído mucha información referente a robos y estafas, pero en nuestro caso nunca nos hemos encontrado con nada de eso. Como en cualquier gran ciudad, hay que vigilar con los carteristas en las zonas más concurridas. De noche, podemos afirmar que hemos ido por el centro de Bangkok y Chiang Mai sin ningún tipo de incidencia.
  • La comida es en general muy sabrosa pero a la vez potente. Si no quieres sorpresas, especialmente si es tu primera vez en el sudeste asiático, lo mejor es especificar que quieres picante.
  • Las infraestructuras son muy buenas. El alquiler de motos es en general barato y la calidad del vehículo es suficiente para uno o dos días. Coger el tren nocturno de Bangkok/Ayutthaya a Chiang Mai es una de las mejores experiencias. No te pierdas ir en ferry o speedboat a una de las islas paradisíacas. (Jess opina que evites las speedboats :P)
  • En Tailandia hace muchísimo calor todo el año. La época más “fresca” es de diciembre a febrero, con temperaturas que fluctúan entre 20 y 30ºC (15-25 en el norte), mientras que el mes más caluroso es abril, con un rango de 25 a 35 e incluso 40ºC. Es algo a tener en cuenta, es cierto, pero el país es tan maravilloso que te dará igual sudar la gota gorda.
  • De día, imprescindible llevar crema solar y una gorra o sombrero para evitar una insolación. De noche, un buen repelente de mosquitos. Recuerda que en algunas zonas rurales hay posibilidad de contraer el dengue.
  • Siguiendo con qué llevar, no llenes la mochila más de la cuenta. Reserva sitio para los recuerdos, especialmente el mercado nocturno de Chiang Mai es una joya. Además, hay multitud de servicios de lavandería a muy buen precio. Basta con llevar ropa suficiente para una semana.
  • En la península, la época de lluvias es de mayo a octubre. También es cuando los precios son más bajos. Y no te preocupes: no va arruinarte el día, se agradece un chaparrón entre tanto calor.
  • Si tu intención es ir a las islas, hay dos zonas: las Islas del Mar del Andamán y las Islas del Golfo. Las primeras tienen su época seca de noviembre a abril, y las segundas a la inversa. Pero no te fíes al 100%: el tiempo insular es a menudo impredecible. Es cuestión de probabilidades.
  • Para los adictos a las compras, el paraíso se encuentra en el barrio de Siam, en Bangkok, con un clúster de centros comerciales que te tendrán entretenido todo el día. En otras grandes ciudades como Chiang Mai y Phuket también hay, aunque descentralizados.

Comprar en Siam: concurrido todo el año

  • En general, Tailandia es abierta a la homosexualidad. No montarás ningún escándalo por ir de la mano con una persona del mismo sexo. De igual forma, no tienen ningún inconveniente en recibir a parejas homosexuales en cualquier tipo de negocio. Pero las muestras de afecto no son muy bien vistas, así que los mimos y besos tendrán que esperar.
  • El colectivo transexual en Tailandia es conocido como kathoey, aunque se suele usar el nombre anglosajón lady boy. Son más aceptados que en muchos otros países del mundo, pero siguen teniendo impedimentos sociales y legales. Afortunadamente, puedes encontrarte transexuales trabajando en tiendas, restaurantes, salones de belleza, fábricas y centros turísticos, algo que es prácticamente imposible de ver en occidente.
  • Si tu estancia en Tailandia es larga, o simplemente quieres mantenerte conectado, o poder llamar un taxi con la garantía de que te pondrá el taxímetro, puedes adquirir una SIM local en el aeropuerto o en cualquier población, en las tiendas oficiales o en un pequeño comercio. Hay tres compañías principales: AIS, Dtac y True. En el caso de AIS, la opción que elegimos, teníamos datos ilimitados con una velocidad de descarga discreta, 1 MB/s, pero suficiente para el día a día. Los precios son asequibles: pagábamos unos 100 bahts a la semana porque no todas las semanas requeríamos de conexión; también había la opción de 300 bahts al mes.

CÓMO MOVERSE

Tailandia es un país muy completo, con mar y montaña, playa y selva, pueblos pequeños y ciudades enormes. Por suerte hay opciones para moverse por el país para todos los gustos y bolsillos.

El avión es el medio que recomendamos si se dispone de poco tiempo. Los vuelos internos más populares incluyen las paradas de Bangkok, Chiang Mai, Surat Thani, Phuket y Krabi. La compañía AirAsia es la reina, con mucha frecuencia y precios muy competitivos, pero también hay otras como Nok, Thai Lion, Thai Smile y Vietjet. Por contra, los vuelos más lujosos los operan Bangkok Airways (que tiene en exclusiva el aeropuerto de la isla de Ko Samui, como dato curioso) y Thai Airways.

El autobús, como es habitual, es el medio más completo. La calidad-precio es de las mejores del sudeste asiático. No sólo conecta las grandes ciudades sino los pueblos más aislados. Imprescindible para ir a Sukhothai y Chiang Rai, por ejemplo.

El tren es el medio más antiguo del país, pero a la vez el más barato. Y con mucha diferencia. Además, tiene algo especial: cada viaje en ferrocarril es una experiencia única. Especialmente interesante es la ruta por el norte: no puedes perderte un trayecto nocturno hasta Chiang Mai, directamente desde Bangkok o haciendo parada primero en Ayutthaya.

Tailandia

¡Aunque lo mejor es ir en moto!

El barco es la opción económica para ir a las islas, a las que también se puede acceder en speedboat. La isla de Ko Samui además tiene aeropuerto con un vuelo que conecta con Bangkok.

El alquiler de coche o moto es la opción más económica para desplazarte por la ciudad en cuestión o sus alrededores, además de disfrutar de plena libertad. Sin embargo, reiteramos los peligros de la carretera en Tailandia y andarse con precaución.

Por último, existe la aplicación Grab, de solicitud de taxi o coche privado vía móvil, que recientemente ha comprado Uber en el sudeste asiático. No es una ganga en comparación al tuk-tuk, si se conocen los precios de mercado, pero al menos te garantiza la seguridad que no da un mototaxi o un tuk-tuk, y que el vehículo llevará el taxímetro puesto, además de una estimación del precio, variable en función del tráfico. Si vas a usar Grab con frecuencia, lo mejor es tener una SIM local.

GASTRONOMÍA 

La base de la comida tailandesa es el arroz o los noodles (fideos), acompañados de huevo, verdura, carne o marisco, salteado o en sopa, con un sinfín de salsas y condimentos. ¡Pero hay mucho más!

Los entrantes no forman parte de la cultura tailandesa. Aunque en muchos restaurantes los ofrecen, los locales se lo comen más como un aperitivo. Los más populares son los rollitos de primavera, frescos o fritos, rellenos de verduras, carne o marisco. De verdad que nada tienen que ver con los congelados del supermercado. Otro entrante muy demandado son los wanton, que podría asimilarse al ravioli italiano, con las mismas opciones de relleno.

El plato ligero por excelencia es el som tumpapaya salad. Lo de ligero es una forma de hablar, porque si no se especifica nada, suele ser muy picante. Es un plato increíble y muy peculiar, difícilmente lo vas a encontrar en otros países del sudeste asiático. También se puede sustituir la papaya por el mango, obteniendo un resultado parecido.

Tailandia

Los pinchos están en TODAS partes

Los noodles, igual que en toda Asia, juegan un papel fundamental en Tailandia. Los hay salteados y en sopa, finos, gruesos, de huevo, de arroz, instantáneos, tipo ramen… Si hay algún plato de noodles que no te puedes perder, ese es el pad thai, fideos salteados con brotes de soja, kale y cacahuetes (alerta alérgicos), que se pueden completar opcionalmente con huevo, carne y/o marisco. En la mayoría de sitios sirven además una rodaja de lima, chili en polvo y azúcar a parte. Sí, lo has leído bien: azúcar.

Si los noodles son importantes, el arroz es básico. Se sirve frito con salsa de soja como plato principal, acompañado al gusto con una rodaja de lima, huevo, carne y/o marisco, o bien como acompañamiento de un estofado, en ese caso hervido o glutinoso.

En Tailandia hace calor todo el año, puedes pensar que no hay platos calientes… ¡error! Las sopas potentes son muy populares. A destacar la tom yum, para los paladares más atrevidos, un estofado de pescado con curry rojo y gambas. Una versión más ligera de picante, no de calorías, es el estofado en leche de coco. Por último, existe una sopa no tan conocida por el viajero pero muy común entre el local: el porridge, arroz pasado de cocción, con o sin extras.

Una variante de las sopas potentes son los currys, que también ocupan gran parte de la dieta tailandesa, inspirándose en la cocina india. Estos estofados contienen a menudo patata, con uno de los tres tipos de curry (de más a menos picante: rojo, verde y amarillo), acompañado de arroz a parte para aliviar el picante. Otro plato principal más asequible es el salteado de verduras con carne o marisco, con salsa de soja, picante o agridulce, también con arroz.

Todos estos platos tienen una cantidad importante de especias, siendo las más comunes la albahaca, la menta, la pimienta, el jengibre, el comino y el cilantro, entre otras.

A parte de las ya citadas papaya, mango y coco, hay muchas otras frutas autóctonas como el tamarindo, el jackfruit, el pomelo y la piña, sin olvidarse del hediondo durian, toda una experiencia (ya sea buena o mala) para los sentidos. También hay un porcentaje relevante de frutas de importación, siendo las más comunes la manzana roja de Japón (manzana fuji) y la uva de la India.

En Tailandia descubrirás un montón de sabores nuevos. ¡Buen provecho!

MONEDA Y PRECIOS

La moneda oficial en Tailandia es el baht pero normalmente lo verás abreviado como THB o ฿. Los cambios aproximados son 1 € = 38 THB; 1 US$ = 32 THB. Vas a encontrarte con monedas de 1, 2, 5 y 10 bahts (también existen de 25 y 50 céntimos, aunque poco comunes); y con billetes de 20, 50, 100, 500 y 1000 bahts.

En la casas de cambio se practica el redondeo a las unidades y a la baja. Sin comisión. Una de las cadenas que ofrecen mejor cambio es SuperRich; los bancos suelen hacen peor ratio pero con ellos tienes la garantía que los billetes nunca serán falsos. Lleva siempre el pasaporte a mano. Alguna vez no nos han pedido identificación o bien nos han aceptado el DNI.

La mayoría de cajeros automáticos (ATM) permiten un máximo de 20.000 THB por operación, a excepción del Bangkok Bank (25.000) y el Krungsri Bank (30.000). Cada retirada tiene una comisión fija de 220 THB,  impuesta por el gobierno, a parte de la que pueda cobrarte tu banco.

A continuación os mostramos unos precios orientativos de los gastos más relevantes. Hay que tener en cuenta que estos fluctúan mucho según la población y la zona, si ésta es más o menos turística.

Comida y bebida

La comida es muy asequible en los puestos callejeros, los mercados nocturnos y los food courts locales, que están en la mayoría de centros comerciales, incluso los más lujosos. Lo más barato es la sopa básica de noodles que oscila entre los 20 y 60 bahts. Los noodles y el arroz frito empiezan en 30 bahts y pueden subir hasta los 80 o 100 según los complementos. Si ya se buscan platos más elaborados como un tom yum o un estofado en leche de coco, el rango es entre 80 y 150 bahts.

Para beber, el agua es lo más barato (10-15 bahts la botella pequeña, 20-30 la grande), aunque por no mucho más puedes tener un té o café con leche helado o una bebida azucarada. La cerveza pequeña está en 50-80 bahts y la grande 70-100. Calcula el doble en un bar o restaurante.

Nosotros, por ejemplo, hemos llegado a comer bien por menos de 150 bahts (sin cerveza), y no hemos pagado más de 600 (con cerveza), precio final para 2 personas. Siempre teniendo en cuenta que tenemos presupuesto mochilero pero de vez en cuando necesitamos un extra. 😛

Transporte

Los transportes públicos en Tailandia suelen ser económicos (menos la speedboat) y puntuales (a excepción del tren, aunque no siempre). Indicamos los precios aproximados de los trayectos más relevantes:

Tren nocturno de Bangkok a Chiang Mai (2ª clase):  700-1000 THB según el tren y la litera

Tren local de Bangkok a Ayutthaya: 15 THB en 3ª clase o 35 THB en 2ª clase

Autobús de Chiang Mai a Chiang Rai: 130-180 THB según la categoría

Barco grande de Phuket a Ko Phi Phi: 300 THB

Barco pequeño de Ko Phi Phi a Ko Lanta: 300 THB

Speedboat de Ko Lanta a Ko Lipe: 2000 THB

Por lo que respecta al alquiler de motos, donde las hemos visto más baratas es en Chiang Mai, 99 bahts/día, aunque la más económica que hemos disfrutado ha sido en Koh Lanta, gratis (incluida con la habitación). El precio medio oscila entre 200 y 250 bahts.

Alojamiento

Igual que en cualquier país, hay un rango de precios enorme, desde los hostales más humildes hasta las cadenas de hoteles internacionales más lujosas. Nosotros nos solemos alojar en hostales y hoteles económicos, priorizando la habitación privada y, a poder ser, aire acondicionado y baño privado, más que el desayuno u otros servicios como alquiler de bicicletas.

En Tailandia es posible ir sin reserva porque hay una oferta infinita de alojamientos, y muchos de ellos ni siquiera están en Internet. En nuestro caso, preferimos consultar opiniones y reservar con antelación, aunque sea sólo uno o dos días antes. Dicho esto, lo mínimo que hemos pagado han sido 300 THB/noche en Koh Lanta (sin A/C pero con baño privado) y lo máximo 800 THB/noche en Siam, Bangkok.

Tailandia

Nuestro bungalow en Koh Lipe

Otros servicios

El lavabo público de los centros comerciales es gratuito, pero los de los mercados locales y nocturnos suelen ser de pago. 5 bahts es el precio máximo, pero las condiciones de higiene son discutibles.

No te preocupes por llevar mucha ropa en tu viaje. En la mayoría de hostales realizan servicio de lavandería, alrededor de 40-50 bahts/kg. También hay negocios especializados con precios más baratos, donde lavan a mano y secan al sol. Todos ellos tardan un máximo de 24h en tener lista la ropa, seca y dobladita. 🙂 

PARA ACABAR

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