Vientiane es una capital extraña. En un país pobrísimo, donde las chabolas se reparten a lo largo y ancho de infinitos campos con minas todavía por explotar, las infraestructuras de la capital de Laos parece que surjan de manera espontánea y rebelde, contra natura.

O al menos, así me pareció. En Laos las carreteras asfaltadas son un eufemismo. En cambio, Vientiane sí que las tiene. La poca riqueza económica de Laos se acumula como buenamente puede en su capital, y eso se nota en sus calles, sus comercios e incluso en su estadio. Por primera y única vez aquí verás edificios altos y grises, el inconfundible entramado de calles de una ciudad grande y, sorprendentemente, la ausencia del caos común en casi toda ciudad asiática. Sí: andamos y andamos por Vientiane, pero ni los turistas ni los propios lugareños parecen encontrar mucho que recorrer en ella, pues apenas nos cruzamos con nadie. Solo tráfico y más tráfico, ordenado e incesante.

Con todo, uno puede pensar que Vientiane, realmente, no tiene mucho que ver con Laos, sino que está ahí porque todo país debe tener una capital. Nada más lejos de la realidad.

VIENTIANE, UBICACIÓN ESTRATÉGICA

Si algo bueno tiene Vientiane es su localización. En el centro de Laos, la capital está conectada con prácticamente cualquier localidad del país. A su vez, no está muy lejos de la frontera con Tailandia: hay un tren por un precio irrisorio. Otra opción menos común pero igualmente factible es llegar desde Vietnam: eso sí, la frontera más cercana está a más de 6h en autobús.

Vientiane tiene varias estaciones de autobús, es difícil prever donde va a dejarte tu transporte. En cualquier caso, que no cunda el pánico: todas ellas tienen conexión al centro en transporte público. Y si vas con prisas, siempre puedes coger un tuk-tuk. Para el billete de salida, lo mejor es comprar el pack que te incluye el tuk-tuk que te recogerá en el alojamiento.

Si estás de viaje por diferentes países del sudeste asiático, una alternativa que te ahorrará mucho tiempo es moverte en avión. Puedes llegar a Vientiane desde los principales aeropuertos de la región.

MIL OPCIONES DE ALOJAMIENTO Y COMIDA

La mejor zona donde alojarse en Vientiane es en el casco antiguo, que se concentra entre la Rue Samsenthai y las orillas del río Mekong. Nosotros elegimos la Mixok Inn: habitación privada con baño privado y aire acondicionado, con una calidad-precio excelente. Por un suplemento puedes desayunar en su restaurante, a un precio significativamente inferior al de la carta.

Vientiane tampoco se queda corta a la hora de ofrecer un gran abanico de opciones para comer. Destaca por supuesto el estilo francés, haciendo honor a su herencia patrimonial, y los precios en general son superiores a la media en el país. Nosotros nos dimos el capricho un día en un genial restaurante italiano, Pomodoro Pizzeria, con unas pizzas dignas de cualquier restaurante de éxito en Occidente.

LOS IMPRESCINDIBLES

Vientiane tiene suficientes atractivos para pasar unos días. La mayoría de ellos se encuentran en el centro, y para los que están más alejados puedes alquilar una moto (si vas apretado de tiempo) o ir en transporte público, una opción menos conocida pero mucho más barata.

Enterarse de la historia de Laos en el centro COPE

Lo más importante de Vientiane y lo que nadie debería perderse si la visita es el centro COPE. Es uno de los museos que más me ha impactado y uno de los que explica mejor lo que se propone: Laos tiene el triste récord de ser el país más bombardeado del mundo, y todavía hoy día siguen sufriendo sus consecuencias. Es una lección dura la que se da, pero necesaria. Por ejemplo, el hecho de que Laos siga siendo tan y tan pobre se debe, en parte, a que no se puede construir y desarrollar como se quiere, porque muchas de las minas yacen bajo tierra, a punto de estallar en cualquier momento. Otro dato: ¿has visto muchas personas sin un miembro del cuerpo durante tu viaje en Laos? Probablemente les ha estallado una mina mientras araban sus tierras. Estas y muchas otras cosas enseña el centro COPE de Vientiane. Todos los beneficios son dirigidos a la creación de miembros ortopédicos, ayudas a las familias afectadas y a la erradicación de las minas.

Ir al borde del río Mekong a disfrutar del atardecer

Pasar la tarde en Vientiane no tiene complicación: todo el mundo se dirige al paseo marítimo, con razón: acunada por el río Mekong, Vientiane muestra aquí su mejor cara con puestas de sol que se recuerdan para siempre, música a todo trapo (con decenas de personas haciendo gimnasia incluidas) y un animado mercado nocturno lleno de ropa, cachivaches electrónicos y algunos puestos de comida ambulante para que vayas abriendo el apetito.

Vientiane

A lo lejos, Tailandia

Al otro lado del río, el contorno de Tailandia se dibuja y se desdibuja bajo un sol dorado como una moneda.

Esta fue mi actividad favorita durante los días que pasamos en Vientiane: caminar desde nuestra pensión hasta el río, mezclarnos con el ajetreo de los locales -que salen a gozar de la bajada de temperaturas-, contemplar el atardecer y deambular un rato por el animado paseo.

Extrañarse en el Parque Buda (Xieng Khuan)

Ya antes de ir leímos que este sitio era rarito. Como teníamos tres días en Vientiane queríamos aprovechar para hacer esta pequeña “excursión” fuera de la ciudad. ¡La verdad es que excéntrico es un rato! Este parque está lleno de figuras de Buda, formando una visión ciertamente desconcertante para un occidental. Es muy fácil llegar hasta aquí mediante el autobús local que parte desde la estación del centro y se convierte en una experiencia muy auténtica al mismo tiempo. Nosotros fuimos los únicos turistas del autobús y fuimos la noticia del día. 😛

Sea como sea, la colección es una mezcla de religiones y esculturas que ocupara como mínimo una horita y media de tu tiempo.

Vientiane

En el Parque Buda

Vientiane a vista de pájaro desde el Monumento de la Victoria Patuxai

Este Arco del Triumfo laosiano es inesperado y bastante espectacular. Enorme, situado al final de una avenida, evoca reminiscencias europeas y se sitúa como el lugar perfecto para pasear una tarde. Se puede subir hasta lo alto de Patuxai y ver las vistas desde arriba por un módico precio. En el interior se venden souvenirs y baratijas y está sucio y descuidado, pero merece la pena subir las interminables escaleras y ver Vientiane desde las alturas.

Vientiane

Patuxai

¿Sed de templos? Wat Si Saket 

Frente al Palacio Presidencial tenemos este templo, bonito, con techo rojizo y columnas doradas, que se disfruta viéndolo y admirando sus detalles. Al parecer es el único que sobrevivió la invasión del reino de Siam que destruyó gran parte de Vientiane en 1828. Lo más destacable del Wat Si Saket es precisamente sus colores, distintos de lo común.

Vientiane

El Palacio Presidencial

Ya que estás aquí, date la vuelta y echa un vistazo por la verja para ver dicho Palacio Presidencial.

Wat Ho Phra Keo 

El templo Wat Ho Phra Keo está situado convenientemente en el centro de Vientiane, a un rato de paseo y con una nada menospreciable fecha de 1565.

Vientiane

Templomanía

That Dam (Estupa Negra)

A parte del nombre tan gracioso para los angloparlantes, cuenta la leyenda que esta estupa de color oscuro está habitada por una criatura en forma de serpiente de siete cabezas llamada Nāga, que intentó proteger la capital de la invasión en 1827, así como la estupa, antes recubierta de oro.

That Luang, en el sello de Laos 

Lejos del centro, pero aparentemente un imprescindible, se encuentra esta estupa dorada a la que vergonzosamente no fuimos. ¡Ni siquiera recuerdo la razón, pues tuvimos tres días! De hecho, esta estupa es el símbolo nacional de Laos… Oops. Ahora, buscando información sobre ella, veo que está a apenas 2 kilómetros más allá del Monumento de la Victoria (Patuxai), con lo que podríamos incluso haber ido andando. Sino, siempre se puede tomar un tuk-tuk.

VIENTIANE: CAPITAL DE LAOS

Tengo que decir que Vientiane me gustó mucho más de lo esperado. Si bien no es una capital asiática al uso (ya que le falta mucho trajín, a mi parecer), tiene suficiente para salir muy bien parada en un par de días de visita.

Y vosotros, ¿habéis estado en Vientiane, la capital de Laos? ¿Qué os pareció? Dejadnos vuestras experiencias y/o dudas en los comentarios, estaremos encantados de leerlas. 🙂

Si quieres saber más sobre Laos o qué otros destinos visitamos en nuestro viaje, puedes leer aquí nuestra pequeña guía sobre el país.